El abrigo me llegaba hasta las rodillas, el cansancio me llegaba hasta los pies. Después de haber estado encerrada en casa por un mes entero, que me hayan echado del trabajo y haber perdido hasta a mi mejor amiga, creía que era momento de afrontarlo todo. Esa mañana estaba decidida, iba a recuperar mi vida, o arreglar lo que quedaba de ella.
El viento jugaba con algunos mechones marrones que quedaban sueltos en mi cara haciéndome cosquillas, y me susurraba recuerdos. Algunos de ellos, no los quería recordar.
Caminé mirando al piso, después mirando al horizonte y, como último recurso, mirando para arriba, esperando encontrar respuestas a preguntas que ya me había hecho miles de veces.
Terminé sentada en un banco de la estación, como si esperara a alguien y ese alguien viniera a resolver mis dudas. Odiosamente retomé el vicio de fumar y, mientras le daba una nueva calada a mi cigarrillo, empecé a mirar a la gente pasar. ¿Qué estaba haciendo? Mejor dicho ¿qué había hecho? Y todo por él, que no me había dado nada. Irónico, porque yo le había dado todo. Le di hasta mis ganas de caminar por abajo de la brisa, en esos días de invierno que te calan los huesos.
Estaba desperdiciando momentos que podía captar con una cámara. Estaba gastando la vida en nada, sentada mirando como los demás avanzaban y yo me quedaba estancada en lo profundo, sin poder salir.
Y por eso estaba ahí, mirando a la gente llegar, para asegurarme a mi misma de que alguien iba a aparecer para arreglar el desastre que había dejado la tormenta, esa lluvia que tenía nombre y apellido. Tenía que superarlo, pero aquel instante en el que lo vi pasar, con esa sonrisa de galán y esos ojos avellana, aquel momento me consumió por completo, tal como yo consumía aquel cigarro.
lunes, 5 de marzo de 2012
¿Cómo te fue en tu primer día?
Después de almorzar un poco y twittear algunas boludeces decidí venir directamente acá para descargarme porque si no juro que voy a explotar. ¿Quieren mi sincera opinión sobre mi primer día de clases? Fue una mierda astronómica. No puedo expresar cuanto lo odié.
Empezamos mal ya cuando fuimos a nuestro salón y resultó ser el peor de la planta alta. Da todo el sol y, es más, creo que estoy tostada ya. Después fue aún peor cuando nos dimos cuenta de que,lamentablemente, la mitad del curso es del D y ¿quieren saber qué parte del D nos tocó? Sí, la peor. Con la peor me refiero a los agrandados y las putas, ¿no? obvio.
Y, creo yo, que lo peor de todo el salón es ella. Lamentablemente comparto el curso con esta "persona" con la cual me peleé aquel día que prefiero no recordar. ¡TENGO QUE COMPARTIR EL CURSO CON ESA ESTÚPIDA! ¿POR QUÉ SEÑOR, POR QUÉ? ¿QUÉ HICE MAL? Básicamente me quise pegar un tiro en el medio de la cachucha cuando la vi.
Otra cosa que está para golpearse contra la pared es que él rindió mal y repitió. Quedó en el C. EN EL CURSO EN EL QUE ESTABA YO ANTES. Ahora tiene que rendir una materia más y si la rinde bien pasa de año, si no repite y se queda con mis antiguos compañeros, ¿pueden creerlo? Es terrible. No se como voy a sobrevivir a esta mierda. Todo un año así.
Todo el año teniendo que ser juzgada nuevamente por gente que no me conoce, por gente que solo ve lo de afuera y no cómo sos. Gente que prefiere descartarte antes de darte una chance.
Ya pasé por el ojo juzgador de mis antiguos compañeros, no quiero vivirlo de vuelta.
SÁQUENME DE AHÍ, POR DIOS.
Empezamos mal ya cuando fuimos a nuestro salón y resultó ser el peor de la planta alta. Da todo el sol y, es más, creo que estoy tostada ya. Después fue aún peor cuando nos dimos cuenta de que,
Y, creo yo, que lo peor de todo el salón es ella. Lamentablemente comparto el curso con esta "persona" con la cual me peleé aquel día que prefiero no recordar. ¡TENGO QUE COMPARTIR EL CURSO CON ESA ESTÚPIDA! ¿POR QUÉ SEÑOR, POR QUÉ? ¿QUÉ HICE MAL? Básicamente me quise pegar un tiro en el medio de la cachucha cuando la vi.
Otra cosa que está para golpearse contra la pared es que él rindió mal y repitió. Quedó en el C. EN EL CURSO EN EL QUE ESTABA YO ANTES. Ahora tiene que rendir una materia más y si la rinde bien pasa de año, si no repite y se queda con mis antiguos compañeros, ¿pueden creerlo? Es terrible. No se como voy a sobrevivir a esta mierda. Todo un año así.
Todo el año teniendo que ser juzgada nuevamente por gente que no me conoce, por gente que solo ve lo de afuera y no cómo sos. Gente que prefiere descartarte antes de darte una chance.
Ya pasé por el ojo juzgador de mis antiguos compañeros, no quiero vivirlo de vuelta.
SÁQUENME DE AHÍ, POR DIOS.
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sábado, 3 de marzo de 2012
Una telenovela, eso es mi vida.
Desde mi propio punto de vista, nunca pensé que esto llegaría tan lejos. Es decir, sabía que era un grave y que iba a ser problemático pero jamás pensé que el nivel de inmadurez de ambas mujeres llegaría a este extremo.
Tengo 14 años y estoy segura de que soy más madura que ambas. Mi hermana que tiene 20 es más madura que ellas, que tienen casi 40 las dos.
La morocha dice cosas de la rubia, la rubia dice cosas de la morocha. Se odian, se detestan ¿bárbaro, a quién le importa? ¿Por qué su nivel de inmadurez y poco autocontrol tienen que interferir con MI vida? ¿Con NUESTRA vida?
Si me pagaran un centavo por cada vez que mi abuela lloró o estuvo a punto, por este tema, sería millonaria probablemente.
Mi tío es mí tío. Fue mi tío antes que esposo de la rubia. ¿Entonces por qué tiene que PROHIBIRLE venir a mi cumpleaños por el simple hecho de que va a estar la morocha? Es ri di cu lo. No pueden esquivarse para siempre.
La rubia fue al psicólogo y el muy inútil le dijo que la única forma de resolver este problema era alejarse totalmente de la morocha. ¿Saben que significa eso? Que no voy a ver más a mi tío. Estoy segura.
La única forma que tuve para convencerlo de que viniera fue largarme a llorar, solo así accedió. Lo tiene controlado, es un pollerudo.
No se cuento tiempo más soporte esta mierda sin estallar y escupir todas las verdades en la cara de ambas dos. Hipócritas, falsas arruina familias.Gatos baratos, forras de mierda. Trolas, regaladas. Me sacan de quicio.
Voy a cumplir 15 años, y se supone que es una fecha importante en mi vida, no puedo no estar con mi padrino, con la persona que mi mamá eligió para ese ''puesto''. Una de las personas que más me introdujo a la lectura, al querer saber. Una persona que me vio crecer y, de repente, por culpa de esa, va a perderse un día importante. Nunca se perdió un cumpleaños mío, no quiero que el primero que se pierda sea éste. Me importa... en serio me importa.
Las odio, las odio, las odio, las odio, las odio.
Encima extraño a mis amigas.
Tengo 14 años y estoy segura de que soy más madura que ambas. Mi hermana que tiene 20 es más madura que ellas, que tienen casi 40 las dos.
La morocha dice cosas de la rubia, la rubia dice cosas de la morocha. Se odian, se detestan ¿bárbaro, a quién le importa? ¿Por qué su nivel de inmadurez y poco autocontrol tienen que interferir con MI vida? ¿Con NUESTRA vida?
Si me pagaran un centavo por cada vez que mi abuela lloró o estuvo a punto, por este tema, sería millonaria probablemente.
Mi tío es mí tío. Fue mi tío antes que esposo de la rubia. ¿Entonces por qué tiene que PROHIBIRLE venir a mi cumpleaños por el simple hecho de que va a estar la morocha? Es ri di cu lo. No pueden esquivarse para siempre.
La rubia fue al psicólogo y el muy inútil le dijo que la única forma de resolver este problema era alejarse totalmente de la morocha. ¿Saben que significa eso? Que no voy a ver más a mi tío. Estoy segura.
La única forma que tuve para convencerlo de que viniera fue largarme a llorar, solo así accedió. Lo tiene controlado, es un pollerudo.
No se cuento tiempo más soporte esta mierda sin estallar y escupir todas las verdades en la cara de ambas dos. Hipócritas, falsas arruina familias.
Voy a cumplir 15 años, y se supone que es una fecha importante en mi vida, no puedo no estar con mi padrino, con la persona que mi mamá eligió para ese ''puesto''. Una de las personas que más me introdujo a la lectura, al querer saber. Una persona que me vio crecer y, de repente, por culpa de esa, va a perderse un día importante. Nunca se perdió un cumpleaños mío, no quiero que el primero que se pierda sea éste. Me importa... en serio me importa.
Las odio, las odio, las odio, las odio, las odio.
Encima extraño a mis amigas.
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lunes, 23 de enero de 2012
Proyecto a futuro, quizas.
¾Lumen¾
susurro, sin mucho éxito – ¡Lumen! ¾ exclamo ahora un poco más
fuerte, y la luz de mi varita se enciende con rapidez .
Comienzo a caminar por un pasillo, moviendo mi varita hacia
todos lados, en busca de una salida. La cabeza se me partía en miles de pedazos
y no recordaba donde estaba, por
consiguiente, no sabía como había entrado, ni como podía salir. Empezaba a
sentirme atrapada, con un nudo en la garganta que se había instalado para
quedarse.
¾ Lumen¾
oigo que balbucean con nerviosismo en algún sitio, y una luz brillante me da la
señal de que no estaba sola – Dios…¾
lo oigo mascullar mientras camina por alguna parte. Sus pasos sonaban cada vez
más fuerte, así que decidida me giré sobre mi misma para encontrarme con el
muchacho. Para mi desgracia, estaba demasiado cerca.
Me volteé chocando con él. El chico dio un respingo, pero se
calmó ni bien vio mi barita. Achiné los ojos.
- ¿Tú? – pregunté mientras mi cabeza debatía si esto era un mal
sueño, o una peor realidad.
¾ ¿Tu
eres Aria, la de la clase de Lengua? ¾
preguntó incrédulo – Vaya, no sabía que eras como yo – rodé los ojos.
¾No
quiero hacer sociales contigo¾
aclaré rápidamente ¾solo
quiero saber en donde estoy ¿Podrías decirme…?¾
dudé. ¿Cómo era que se llamaba? ¿Michel, Martin?
- Mitchell – dijo aclarando mis dudas – Mitchell Benson –
extendió su mano. Yo la examiné y en vez de tomarla, volví a preguntar.
¾¿Puedes
decirme en donde estoy?
¾Cazadores¾ murmuró, y sentí como
todo comenzaba a girar a mi alrededor. Lentamente empezaba a recordar las cosas
– me desperté en un cuarto vacío hace unos minutos – yo me sostuve fuertemente
de la pared, porque sabía que en cualquier momento me caería. Me habían
encontrado – ¿Estás bien? – preguntó y me contuvo con sus manos.
¾-Hay
que salir de aquí YA¾ le
ordené. Él asintió con la cabeza acatando mi orden, sabiendo que de ahora en
más, estábamos juntos en esto.
Mitchell Benson estaba en mi clase de Lengua y Literatura.
Era un recién llegado que vivía en la parte pobre de la ciudad, en la Pradera.
Su presencia en el colegio era extraña, ya que todos los que estudiábamos allí
éramos o hijos de un político, o poseíamos cierta fortuna (en mi caso, era
ambas). Era alto, de cabello castaño, con un flequillo que caía sobre su
frente. Sonrisa blanca y unos adorables ojos miel que te observaban con esa
mirada de ‘¿Tienes una monedita, por
favor?’ No lo soportaba, y él tampoco a mí. ¿Qué si hablamos? No, nunca.
Simplemente nos caemos mal. Quizás es porque ambos tenemos buenos promedios y
no dejamos de competir en todo. Es un idiota, no me cae bien, y jamás lo hará,
pero si dependía de él para salir de este aprieto (grave aprieto) en el que
estábamos, iba a fingir que lo amaba tanto como a mi madre.
Caminamos por los pasillos con cara de asco. El olor que se
respiraba junto con el aire, era a muerto. Pestilencia a putrefacción.
¾No
puedo resistir más esta peste¾
le dije, y el asintió. Nos quedamos parados frente a lo que parecía una
escalera.
¾¿No
crees que… fue demasiado fácil encontrar la salida? ¾ Yo hice un sonido molesto con la
boca.
¾Al demonio, salgamos,
vamos ¾ presioné. Subí peldaño
tras peldaño, llenándome de moho, hasta que llegué a la pequeña puerta que se
encontraba sobre nosotros. La abrí y la repentina luz nos cegó por un instante,
hasta que nuestras pupilas se acostumbraron. Ambos abandonamos el maloliente sitio.
Caminamos por el lugar, callados. Estaba desierto.
Mirando a nuestro alrededor descubrimos
un pequeño bosque que se levantaba a unos metros. Caminamos hacia él, también
en silencio.
¾¿Qué
crees que pasará con nosotros ahora?—me atrevo a preguntar, pero me doy cuenta
de que no ha sido prudente cuando Mitchell se cae de rodillas al piso y
comienza a llorar. ¾Ok,
Benson, lo siento ¿Sí? No quise preguntar eso, vamos, venga, sigamos caminando.
—Él se paró con dificultad quitando las lágrimas de sus ojos avellana.
¾No sé
qué será de nosotros, Casandra. Tampoco sé si quiero saberlo—Concluyó. Yo
tampoco quería saber, de todos modos. Estaba asustada.
¾Nada
bueno, puedo asegurarles¾
respondió una voz lejana. Nuestros cuerpos se tensaron y cortamos el paso al
mismo tiempo. Cuidadosamente nos volteamos para encontrarnos con la figura
negra de un cazador.
El resto de su grupo no tardó en llegar. Portaban lanzas,
arcos y flechas, armas de fuego, redes. ¿Acaso nos iban a cazar, cómo si fuéramos
presas? Lo último que recuerdo fue que largamos a correr con toda nuestras fuerzas
y Mitchell recibió un flechazo en la pierna dejándome sola. Mi paso se detuvo,
no pensaba dejarlo ahí, lo arrastraría si fuera necesario, pero no iba dejarlo
morir.
¾Alto¾ gritó una voz ¾No disparen¾ Cuando lo vi me sentí
enferma, mareada, todo se tornó negro y
estaba claro que había dejado el mundo de la conciencia.
¾Ignis¾ dijo mi primo ni bien me
desperté.
Ok, omitan que es una ridiculez y díganme que es hermoso, que estan en la presencia de la nueva J.K Rowling, o Suzanne Collins.
Ok, omitan que es una ridiculez y díganme que es hermoso, que estan en la presencia de la nueva J.K Rowling, o Suzanne Collins.
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Los Juegos del Hambre, sinsajo ll.
Peeta y yo volvemos a unirnos. Aún hay momentos donde él aprieta la parte
trasera de la silla y se sostiene hasta que los recuerdos se han terminado. Yo
despierto gritando de pesadillas sobre mutos y niños perdidos. Pero sus brazos
están ahí para confortarme. Y finalmente sus labios. En la noche en que siento
esa cosa de nuevo, el hambre que me controló en la playa, sé que esto habría
pasado de todas formas. Que lo que necesito para sobrevivir no es el fuego de
Gale, encendido por la rabia y el odio. Tengo bastante fuego en mí misma. Lo
que necesito es el diente de león en la primavera. El amarillo brillante que
significa renacer en vez de destrucción. La promesa de que la vida puede
continuar, sin importar lo malo de nuestras pérdidas. Que puede ser buena de
nuevo. Y sólo Peeta puede darme eso.
Así que después, cuando él susurra:
―Tú me amas. ¿Real o no real?
Le digo:
―Real.
domingo, 22 de enero de 2012
Pero miren como pasa el tiempo.
Revisando entre las páginas antiguas de mi diario, encontré algo que me envolvió en emociones. La nostalgia quizás haya sido una de las que más se notó.
#Miércoles, 29 de Diciembre de 2010: 19:33 hs
"...y adivinen a quien vimos, sí, a él. Mi pobre corazón dio un vuelco, y trataba de salir de mi cuerpo para meterse en su bolsillo, así sería oficialmente suya, pero como comenzó a acelerarse, paró. No fue muy gratificante verlo. Me imaginé un reencuentro en el que mi corazón diera brincos por... no sé, 20 minutos, pero me encontré con que dio brincos por 20 segundos. Quizás lo estoy olvidando... en fin, vino con la noticia de que había rendido mal inglés, eso significa que tiene en febrero 3 materias. Es un caso difícil el de su estupidez. De todos modos, eso no me incumbe"
Y entonces ahí me percaté, de que yo puedo llegar a querer mucho a... bueno, ustedes ya saben quien, pero jamás lo voy a querer como lo quise a... bueno, este otro que ustedes ya saben bien, porque a él lo conocía, con él contaba cuando me sentía mal (bueno, durante un tiempo) y con él estaba feliz. Lo malo que tiene es que hace sentir que es tu mejor amigo cuando está con vos, pero después te deja ahí, sola como una tarada esperando a que te venga a saludar, te deja rogando por él, pero conmigo era aún peor. Le cumplía todos los caprichos. Cosa que quería, cosa que tenía.
Me acuerdo del día que se enteró que yo gustaba de él, el muy cara rota me dijo que no se había dado cuenta de nada. ¡TRES AÑOS, NENE, TRES! Bueno, en realidad, solo estuve consiente de cuanto me gustaba un solo año, pero siempre sentí cosas por él. Era tan obvia. La manera en la que lo miraba hacer las cosas, la manera en la que asentía y estaba de acuerdo en todo lo que decía. Sus amigos sabían, él no. ¿Entienden por qué era un caso difícil el de su estupidez?
Y todavía se me mueve todo cuando lo veo en los cumpleaños.
#Miércoles, 29 de Diciembre de 2010: 19:33 hs
"...y adivinen a quien vimos, sí, a él. Mi pobre corazón dio un vuelco, y trataba de salir de mi cuerpo para meterse en su bolsillo, así sería oficialmente suya, pero como comenzó a acelerarse, paró. No fue muy gratificante verlo. Me imaginé un reencuentro en el que mi corazón diera brincos por... no sé, 20 minutos, pero me encontré con que dio brincos por 20 segundos. Quizás lo estoy olvidando... en fin, vino con la noticia de que había rendido mal inglés, eso significa que tiene en febrero 3 materias. Es un caso difícil el de su estupidez. De todos modos, eso no me incumbe"
Y entonces ahí me percaté, de que yo puedo llegar a querer mucho a... bueno, ustedes ya saben quien, pero jamás lo voy a querer como lo quise a... bueno, este otro que ustedes ya saben bien, porque a él lo conocía, con él contaba cuando me sentía mal (bueno, durante un tiempo) y con él estaba feliz. Lo malo que tiene es que hace sentir que es tu mejor amigo cuando está con vos, pero después te deja ahí, sola como una tarada esperando a que te venga a saludar, te deja rogando por él, pero conmigo era aún peor. Le cumplía todos los caprichos. Cosa que quería, cosa que tenía.
Me acuerdo del día que se enteró que yo gustaba de él, el muy cara rota me dijo que no se había dado cuenta de nada. ¡TRES AÑOS, NENE, TRES! Bueno, en realidad, solo estuve consiente de cuanto me gustaba un solo año, pero siempre sentí cosas por él. Era tan obvia. La manera en la que lo miraba hacer las cosas, la manera en la que asentía y estaba de acuerdo en todo lo que decía. Sus amigos sabían, él no. ¿Entienden por qué era un caso difícil el de su estupidez?
Y todavía se me mueve todo cuando lo veo en los cumpleaños.
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